La imposibilidad de una familia se convirtió en fuerza y clamor de una barriada. Un grupo de vecinos se unió ayer al "reclamo de Justicia" de la madre y parientes de Mercedes Figueroa, la niña asesinada el 1° de mayo. Una decena de personas del barrio Echeverría se movilizó ayer por el centro de la capital para exigir las disculpas al gobernador, José Alperovich, y a su esposa, Beatriz Rojkés, tras las polémicas declaraciones de la senadora nacional, y para solicitar la instalación de una comisaría, un comedor comunitario o un dispensario en la zona de Viamonte y avenida Francisco de Aguirre. "Pedimos Justicia", dijo Rosa Figueroa, madre de la niña de seis años. La mujer expresó su desilusión por los dichos de la legisladora, quien había volcado sobre ella la responsabilidad del hecho. "No porque seamos pobres no queremos a nuestros hijos. Soy mamá de seis chicos y los amo, vivo para ellos. Soy madre soltera, cobro la Asignación Universal y trabajo cortando pasto", expresó. Los familiares se reunieron ayer con un funcionario judicial para consultar sobre el estado de la causa.